SEÑALES QUE SIGUEN A LOS QUE CREEN.

 

yolanda hernández

centro cristiano durango

 

Mr. 16; 17, 18. Y estas señales seguirán a los que creen, en Mi nombre echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas, tomarán en las manos serpientes, y si bebieren cosa mortífera no les hará daño, sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán.

 

Objetivo: Que el Cristiano active su  fe,  para que al ser útil en el Reino las  señales que nos ha prometido  acompañen Su  Palabra.

 

La Palabra  nos dice claramente  que la voluntad de Dios para todos  a  los que les es llevado el Evangelio, (usted y yo)  seamos testigos de su poder, porque  veremos señales y prodigios portentosos  mientras es  anunciado el Evangelio del Reino.

 

Predicar el Evangelio es la parte esencial en el plan redentor del Señor  v.15 y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el Evangelio a toda criatura, El que creyere y fuere bautizado, será salvo, mas el que no creyere, será condenado; la gran comisión que Jesús nos encomendó a todos es predicar el evangelio a toda criatura v. 19,  Y el Señor, después que les habló, fue recibido arriba en el cielo, y se sentó a la diestra de Dios v. 20 y ellos, saliendo, predicaron en todas partes, ayudándoles el Señor y confirmando la Palabra con las señales que le seguían, Amén.

 

Dios no ha cambiado, El es principio y fin,   inmutable y eterno,  en Dios no hay  mudanza  ni sombra de  variación, esto significa que:

 

*   Estas señales seguirán manifestándose a todo aquel que cree en el Evangelio.

*   Que en el  nombre de Jesucristo,  todo aquel que cree seguirá echando fuera demonios.

*   Seguirá hablando nuevas lenguas.

*   En situaciones de peligro estando cumpliendo con la gran comisión, Dios seguirá librando a sus discípulos de todo peligro y que serpientes o animales mortíferos no podrán  dañar  a todo el que sirve en el Reino de Dios.

*   Si estamos obedeciendo Su Palabra, impondremos manos sobre los enfermos y estos sanarán.

 

Mateo 10:1 Entonces llamando a sus doce discípulos, les dio autoridad sobre los espíritus inmundos, para que los echaran fuera, y para sanar toda enfermedad y toda dolencia.

 

En esta Escritura el Señor confirma sus promesas y lo hace nuevamente en Lc. 9: 2: Y los envió a predicar el Reino de Dios, y  a sanar a los enfermos y les dijo: No tomeis nada para el camino, ni bordón ni alforja, ni pan, ni dinero, ni llevéis dos túnicas,  v. 4 Y en cualquier casa donde entréis, quedad allí, y de allí salid,  v. 5 y dondequiera que no os recibieren, salid de aquella ciudad, y sacudid el polvo de vuestros pies en testimonio contra ellos,  v. 6  y  saliendo, pasaban por todas las aldeas, anunciando el evangelio y sanando por todas partes.

 

Juan 14:12 De cierto, de cierto os digo, El que en mi cree, las obras que yo hago, él las hará también, y aún mayores hará, porque Yo voy al Padre, v. 13 y Todo lo que pidiereis al Padre en Mi nombre, lo haré para que el Padre sea glorificado en el Hijo v. 14, si algo pidiereis en mi nombre yo lo haré.

 

Jesús desea que todos los que ponen por obra Su Palabra hagan las cosas que El hizo, Y AÚN MAYORES HARÁN, las cosas aún mayores como  la realización de milagros,  acompañan al evangelismo  Hch. 2:41-43, así que los que recibieron la Palabra fueron bautizados, y se añadieron aquel día como tres mil personas,  v. 42 y perseveraban en la doctrina de los apóstoles, en la comunión unos con otros, en el partimiento del pan y en las oraciones, Y sobrevino temor a toda persona; y muchas maravillas y señales eran hechas por los apóstoles.

 

Estas señales que Dios hace a través de  los verdaderos discípulos,  confirman que  ha venido a la tierra con poder el reino de Dios y que es auténtico el  Evangelio que nos ha sido encomendado proclamar.

 

Dios establece su Reino desde  el principio de los tiempos porque El es eterno, el hombre fue excluido del Reino de Dios por el pecado, pero desde el momento  en que nos redime pagando el precio con su sangre,  hace manifiesto su poder contra el dominio de Satanás  para  todo aquel que cree en El y hace Su voluntad.

 

Mt. 12:28 Pero si yo por el Poder del Espíritu de Dios echo fuera los demonios, ciertamente ha llegado a vosotros el reino de Dios.

 

En el Reino de Dios se acepta su poder y gobierno espiritual; no puede pertenecer al Reino de Dios quien no acepte la soberanía del Señor, quien desobedece y se rige por sus propias leyes,  aceptar Su soberanía implica rendirnos a El,  amarle con todo nuestro ser, servirle con gozo, y alegría.  Juan 14:23 el que me ama Mi Palabra guardará, y mi Padre le amará y vendremos a él, y haremos morada con él.  V 24 El que no me ama no guarda mis Palabras, y la Palabra que habéis oído no es mía, sino del Padre que me envió.

 

Mr. 9:1 De cierto os digo que hay algunos de los que están aquí, que no gustarán la muerte, hasta que hayan visto el reino de Dios venido con poder.

 

El poder de  Dios  es un poder espiritual,  pero ese poder está por encima del poder físico o material, el Reino de Dios no es de este mundo, se ha acercado a nosotros  porque nos ama con un amor eterno  y desea hacernos bien, desea que practiquemos  la  justicia,  que vivamos en  paz y  con  gozo en el Espíritu Santo. A diferencia del Reino de Dios,  Los reinos de este mundo ejercen el poder y control con violencia, física  o  emocional.  Mt. 26:52 Entonces Jesús le dijo: vuelve tu espada a su lugar, porque todos los que tomen espada, a espada perecerán.

 

El reino de Dios llega con poder y ese poder provoca violencia en el mundo espiritual,  la manifestación del poder de Dios provoca  temor, provoca alarma  en el   gobierno del enemigo,  Mt. 11:12 Desde los días de Juan el Bautista hasta ahora, el reino de los cielos sufre violencia, y los violentos lo arrebatan.  Esto indica que solo arrebatan el reino de los cielos las personas esforzadas que se comprometen a caminar con El, y a romper con toda práctica pecaminosa, significa volverse a Cristo cueste lo que cueste, porque para entrar al reino de los cielos y  disfrutar de todas sus bendiciones se requiere  esfuerzo constante,  lucha por crecer en la fe a través del conocimiento de la Palabra, y una voluntad firme para resistir al Diablo, y a nuestra naturaleza pecaminosa que se inclina a la maldad, ¡cuesta pero trae recompensa!.

 

La llegada del reino de Dios implica  la destrucción del dominio del enemigo y    liberación para  la humanidad;  La Llegada del reino de Dios viene con poder Is. 61; 1-7 “ El espíritu de Jehová el Señor está sobre mí, porque me ungió Jehová; me ha enviado a predicar buenas nuevas a los abatidos, a vendar a los quebrantados de corazón, a publicar libertad a los cautivos, y a los presos apertura de la cárcel, a proclamar el año de la buena voluntad de Jehová, y el día de venganza del Dios nuestro; a consolar a todos los enlutados, a ordenar que a los afligidos de Sion se les dé gloria en lugar de ceniza, óleo de gozo en lugar de luto, manto de alegría en lugar de espíritu angustiado. La evidencia  de  vivir en  el reino de Dios es por la manifestación de la “Justicia, paz y gozo en el Espíritu Santo Ro. 14:17.

 

El poder de Dios es un poder  espiritual, es un poder total que implica poder sobre el gobierno y dominio de Satanás (Mt. 12:28 Pero si yo por el poder de Dios hecho fuera los demonios, ciertamente ha llegado a vosotros el reino de Dios.

 

El Señor nos indica cual es la naturaleza  de las personas que NO pertenecen a Su reino. El reino de Dios no se ha manifestado en los que se siguen conformando con el mundo, que no oran,   que descuidan la Palabra y no tienen  hambre espiritual, en los que no se involucran en la Gran Comisión que es predicar el Evangelio del reino.

 

Jesús dijo en Marcos 16:15-20 que estas señales no son  para unos pocos, sino que se darían a todos los creyentes, la falta de esas “señales” en la Iglesia no significa  que Cristo no  cumple sus promesas, el  Señor afirma que la falta de esas señales  está en la falta de fe,  y en el corazón de “sus seguidores”,  Mt. 17:17. ¡Oh generación incrédula y perversa!, ¿Hasta cuándo he de estar con vosotros?, ¿ Hasta cuando os he de soportar?.

 

Cristo ha prometido que su presencia,  autoridad,  y poder  acompañarán a Su pueblo Mt. 28:18-20, Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra. Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado, y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Siempre que el Evangelio sea predicado con poder en el Espíritu Santo, Dios acompañará su Palabra  con señales y prodigios. 

 

¿Estamos realmente viviendo el  Evangelio como Jesús quiere  para que las señales y prodigios acompañen la Palabra que predicamos?,  si no es así,  obedezca a Dios y de una vez por todas ríndale todo su ser,  pídale perdón por no obedecerlo y por querer hacer las cosas a su manera.

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